Como están las cosas,
resultaría beneficioso para los propietarios que
ponen en alquiler sus inmuebles que pudieran dirigirse
a una central de riesgos de inquilinos, la cual,
básicamente, les informe sobre el récord de cumplimiento
de su sus posibles clientes.
Se necesita una central
especializada en este rubro porque los criterios
de calificación para un posible inquilino son
definitivamente diferentes de aquellos que utilizan,
por ejemplo, los bancos. Una cosa es deber plata
por créditos de consumo y otra, muy distinta,
deber la renta de un alquiler que permite vivir.
Cuestión de prioridades le dicen. No es que justifiquemos
que no se pague una deuda, cualquiera haya sido
la motivación por la cual fue tomada sino que,
una vez ingresado a la espiral de la morosidad,
el deudor tiene la necesidad de dar prioridades
a sus pagos y uno de los que reciben las más altas
es, sin duda, la vivienda.
Queremos decir entonces
que muchas de las familias que hoy se encuentran
a un paso de la insolvencia dentro de sus prioridades
podrian dejar de pagar una cuenta de tarjeta de
crédito, por ejemplo, pero en mucho menor escala
dejar de pagar una mensualidad del alquiler de
su vivienda. Con la falta de pago de un crédito
cualquiera se corre el riesgo de un embargo en
el peor de los casos, mientras que con la falta
de pago de la renta del alquiler se podrían someter
a un desahucio (lanzamiento judicial).
La central de riesgos
de inquilinos bien podría ser una de las labores
que tendría la asociación de agentes inmobiliarios
a las que nos hemos referido en anteriores oportunidades
y sería, como es natural, una referencia importante
para tomar la desición de dar en alquiler una
propiedad: la defensa del consumidor.
Pese a que una de las
labores fundamentales de los agentes inmobiliarios
profesionales es dar a los propietarios un informe
de la situación actual de los posibles inquilinos
y de sus fiadores, incluyendo sus trayectorias
crediticias, que por lo general se obtienen fácilmente
de cualquiera de las centrales de riesgo existentes
en el país y a un costo muy económico, consideramos
que una central de riesgos especializada en el
tema del cumplimiento de pago de los inquilinos,
que no existe en la actualidad, daría una importante
ayuda a los propietarios de inmuebles.
En otras latitudes se
suele pedir una carta de recomendación del último
casero, una costumbre que si bien en nuestro medio
no es utilizada, dada la situación económica actual
bien podría ser establecida.Todas las partes que
intervienen en un contrato de alquiler saldrían
beneficiadas.